lunes, 19 de noviembre de 2018

TERMINAMOS TEMPORADA EN BONETE.

Por fin acabo la temporada 2018, y es que tras no haber podido hacer los deberes por culpa del atropello me ha tocado alargar mas de la cuenta esta temporada, pero ya tenemos una mas en el zurrón.

Hoy nos tocaba correr en Bonete, una localidad cercana a la capital albaceteña en un trazado que aparentemente era muy rápido, y la verdad que así ha sido. Aun que tengo que destacar que han exprimido al máximo el terreno con muchos tramos de senderos, tanto en subida como en bajada en los que se disfrutaba.
Tras un pequeño calentamiento junto al compañero de equipo Fran me coloco en la linea de salida, en mi mente intentar mejorar el 18º puesto de la semana pasada en Hellin, ya que como recordaréis acabe desviándome del recorrido y perdiendo un tiempo valioso.
 El tiempo no tenía pinta de acompañar, frío, mucho viento y el cielo grisáceo que hacía presagiar que incluso podría llover, por suerte esto último no ocurrió.
 Se da la salida, y como siempre se sale a 1000 por hora e intento buscar un grupo en el que refugiarme del viento, ya que con mis 60 kg poco puedo hacer en tramos llanos con el aire de morro o de lado, pero en las últimas carreras estoy notando que me cuesta coger mi ritmo y sufro mucho, por lo que termino perdiendo posiciones que luego me toca remontar a base de calentones, pero es lo que tiene el final de temporada, que el pico de forma quedo en el pasado.  Terminados los primeros tramos de pista nos adentramos en un monte bajo por senda, donde disfrutamos, ya que son tramos largos y la comodidad que me dan las nuevas llantas de ancho de 30 hacen que disfrute mas aun si cabe. Consigo enganchar un grupo en un tramos de subida, y la tónica de la carrera será así, me despego de ellos en subida y me cogen en los tramos llanos, hasta que tras una subida a los molinos cojo distancia y entro en una senda con algo de tiempo ganado, asi que arriesgo para sacar mas distancia y me voy al suelo al irse la rueda delantera (Cosas de llevar una presión inadecuada, en este caso muy alta) por lo que el grupo me alcanza y me rebasa, mientras yo me subo rápido a la bici y con dolores en la pierna izquierda consigo enlazar en la misma senda y poner mi ritmo en las últimas subidas, por lo que de nuevo se repite la historia, los vuelvo a dejar atrás. Ahora queda apretar e intentar que no me pillen, noto que el 34 me ayuda a ir mas rápido con la cadencia adecuada, pero cuando estamos apunto de llegar al pueblo algunos de los que venían detrás me enganchan, (por suerte no todos) y entramos en Bonete para sprintar, línea de llegada en la que salgo mal posicionado y solo consigo rebasar a un corredor para ser 15º élite.

Me quedo con haber mejorado respecto a la semana pasada a pesar de la caída, los puntos negativos son la propia caída y las magulladuras en la pierna y que perdí el ciclocomputador IGPSPORT y no me dí cuenta hasta pasados unos km.
En cuanto a los objetivos de esta temporada creo que los he cumplido, me propuse estar entre los 30 mejores élites de la clasificación general y creo que lo lograre, además de haber estado en el 90% de las pruebas en el top15 y haber echo 3 top10 durante la temporada, algo que no esperaba a principio de año. Me han respetado mas las averías respecto a la temporada 2017, aun que me han faltado días de competición para sumar algunos puntos mas, pero cuando te atropella un coche en abril es lo que tiene, tenemos la suerte de contarlo y de poder seguir disfrutando de lo que nos gusta.

Nos vemos próximamente, o bien por aquí con los resultados oficiales de la temporada (Queda 1 carrera por disputarse, aun que no la correré) o por cualquiera de mis RRSS.

¡Hasta pronto!





martes, 13 de noviembre de 2018

BTT "CIUDAD DEL TAMBOR" DE HELLIN

Penúltima carrera de la temporada, una temporada que por circunstancias he tenido que alargar mas de lo que me gusta. Era turno de la prueba de Hellín, la "Ciudad del tambor" a la que no asistía desde que empecé a correr, en 2014.

 Sobre el terreno un recorrido largo para ser una prueba de rally, unos 45 km bastante rápidos, y en los primeros 5 km es donde se estiraría el grupo, ya que se salía siempre picando hacia arriba y por terreno roto. Una vez pasados esos 5 km entramos en pistas llanas, donde rodamos a gran velocidad, en mi caso en solitario hasta que sobre el km 8 me enganchan y se forma un grupo grande, de unos 12-15 corredores, pero tras un repecho en el km 11 el grupo se ve mermado a solo 6, aun que no hay demasiado entendimiento y los relevos o son escasos o son palos. Aun así "devoramos" km rápidos, entrelazando tramos de pista y tramos de senderos, hasta que en uno de esos tramos estando mal señalizado nos perdemos... pateo y salimos al cabo de unos valiosos minutos al lado de un camino por donde va la carrera, pero ya habíamos perdido muchos puestos. Aun así intento mentalizarme de que empieza una nueva carrera y empiezo a "remar" y a pasar corredores, pero la prueba es bastante llana, por lo que me cuesta bastante y tengo que aprovechar bien los pocos tramos de subida que hay para enganchar grupos y pasarlos, pero sirve de poco cuando se llega a las sendas, ya que me frenan bastante y sigo perdiendo tiempo. Disfrutamos como podemos de los últimos tramos de senderos, pasando incluso un río y ponemos rumbo a la última subida del día, al famoso deposito de Isso.
 En ese tramo duro aprovecho para adelantar a 3-4 corredores mas y dar caza en el llano siguiente a otro grupo, haciendo con ellos los últimos 3-4 km y llegar al pueblo sprintando para conseguir ganar algún puesto en la clasificación, y a pesar de hacerlo solo me sirve para ser el 18º élite en línea de meta.

La verdad es que la posición no hubiese sido muchisimo mejor si no me hubiese perdido, pero seguramente el top15 lo había logrado, por lo que me voy con un sabor agridulce de la prueba. Ahora ya solo nos queda correr el Domingo que viene en Bonete, donde por cierto nunca he tenido el placer de competir y cerraremos el 2018 deportivamente hablando.






lunes, 5 de noviembre de 2018

IX BTT "CIUDAD DE CHINCHILLA"

 Volvemos a colocarnos un dorsal después de 1 semana en la que no hemos corrido, y lo hacíamos en la cercana localidad de Chinchilla de Montearagón, un pueblo muy próximo a la capital donde resido, por lo que mis entrenamientos son habituales por aquella zona. Por delante un recorrido exigente, cerca de 1000 metros positivos en unos 40 km, donde destacaba un terreno mas bien rompe-piernas.

 El día amanecía soleado y sin pizca de aire, lo que hacía presagiar que las condiciones meteorológicas serían idóneas para la practica del mtb, y así fue.
 Tras calentar cosa de 15 min. me coloco en la línea de salida, hacía 3 años que no corría esta prueba, por lo que tenía ganas de volver. Pistoletazo de salida y nos ponemos en marcha mil por hora, nos espera a "balón parado" la subida a los repetidores, 1,5 km de subida asfaltada al 5% que hará que el pelotón se estire, así como selección natural y de paso ponerte las piernas duras. Veo que me cuesta carburar, pero sufriendo coronamos y me lanzo por el lado derecho, ya que seguidamente toca bajar un cortafuegos y de tanto entrenar por esta zona se que el mejor lado para bajarlo es por ese. Llegamos abajo y comienza un tramo llano en el que empiezo a hacer la goma, las piernas siguen duras y tengo que soltarme para engancharme al grupo que venía detrás. Giramos a la izquierda y comenzamos a subir con el aire travesado, consigo agarrarme a rueda de un corredor que como es lógico mete cuneta, pero tirando un poco de malicia y algo de habilidad consigo seguirlo y bajar un poco las pulsaciones que las llevaba a mil. Entramos en la primera senda, donde vuelvo a perder algo de comba. Acabada esa senda un pequeño repecho y nos lanzamos hacia abajo, pero sin tiempo para coger aire, ¡ZAS! "Matamulas" a la izquierda, otro repecho de escasos 400 metros pero con una media sobre el 12, aquí las piernas despiertan y al coronar consigo pasar a 4-5 corredores antes de entrar en otra zona de subida, en esta ocasión por senda donde consigo rebasar a otro corredor y lanzarme por la senda paralela hacia abajo.
 Aquí hay un tramo que te permite coger aire, una senda que se conoce como "Senda del agua" que es rápida y limpia, la hago rápido hasta que engancho por delante a otro corredor y me frena un poco, pero al menos las piernas cogen oxigeno. Acabamos ese tramo favorable y de nuevo a volver a subir. Como he comentado al principio era un constante sube y baja, donde por suerte las piernas despertaron y en cada tramo de subida podía hacerlos a buen ritmo y respondiendo a los cambios de ritmo de los demás corredores. 
Tras unos cuantos km por la zona de "Los militares" volvemos de nuevo al monte bajo que hay al lado de Chinchilla, tras subir el "Matamulas 2.0" y una de las sendas mas técnicas del recorrido, es en subida y hay que llegar con fuerza y técnica para hacerla sin poner el pie. Pasamos la senda y volvemos a ir hacia el pueblo donde antes de la meta nos espera el "Mortirolo" chinchillano por las calles del pueblo, con el público volcado con los corredores y dando un extra de fuerza para poder acabar la prueba. En este punto consigo rebasar a un par de corredores y ya sin arriesgar en la bajada llegamos a meta siendo el 17º élite, mucho nivel en la carrera de Chinchilla.